CON LOS OJOS DE VER

Con sólo el aprehender de tu mirada

eclosiona belleza

-la que lo es para ti.

 

Sólo es cuando contienes

el ritmo de tu paso y corazón,

y al mirar te abandonas,

cuando brota belleza  de algún algo:

ya la nube que pasa

con forma ya especial para tus ojos;

el campo de labor de espigas rubias;

una luna que mira a sol-poniente:

arreboles polícromos rasgados;

el pueblecito blanco que a lo lejos

te invita ya al reposo;

los rostros de las gentes

que te acogen con vino y un buen plato;

y los abrazos todos

que sepas tú estrechar,

en las correspondencias de lo humano.

 

Piñas abiertas, olas, caracolas,

metamórficas piedras irisadas,

aroma de resina,

el tul de yerba verde en primavera,

las facciones del niño mientras juega,

las músicas que escuchas

cuando abres tus oídos,

la Vida que-te-pasa,

sin que la atisbes al descuido,

pensando en otrorismos,

sin trascendencia alguna.

 

Orión entre las olas

del mar de las lejanzas,

brizado por los vientos

que encrestan los olvidos.

 

o o o O o o o

 

Y todas esas cosas y no-cosas,

son belleza  exultante,

si sabes apretar vivo y con fuerza

en ese grande abrazo con lo-Todo,

que a tu lado está siempre

– si lo sabes sentir

con tus ojos-de-ver.

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