EL LOCO DE MI PERRO

(Por mi perro, in memoriam)

 

Aromando el Espacio caminabas,

delante, correteando,

pisando los tomillos y el romero,

espliego y mejorana

y el cantueso ya seco y flor de salvia,

esparciendo perfumes a las brisas,

cuando hollaba con él los mis senderos

remontando los Cerros-del-Aquí

 

Y el loco de mi perro

(pastor belga azabache)

sin saberlo trocaba dimensiones

que tan sólo por él se me atisbaban:

los Cosmos paralelos

que cohabitan aquendes,

justo en el Donde el tiempo y el espacio

dejaban trasgredir sus entretelas

tan sólo al alocado de mi perro

 

Yo Draco le llamaba y respondía,

y era negro azabache

pastor belga groenendael

 

Recuerdo una ocasión

en que escuchaba a Mahler

Das Lied von der Erde –

intentando coser

música afín con los senderos

de la Esfera que habito,

ésa que él aromaba con sus patas,

retozando inconsciente

por las veredas montaraces,

despertando a la Vida por sorpresa

veloz, descoordenado

rozando dimensiones de otroranzas

 

o o o O o o o

 

Y rozando la vida de mi Aquí,

en los lares que tú regocijaste,

hoy me trajo una brisa cierto aroma

de los tantos que ingrávido aventabas.

Y huelo las ausencias que han quedado

impregnadas y aún frescas

en la piel-de-la-Tierra;

los vacíos y pérdidas que anido

en mi querida-amada-Gaia

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