EN CASA

(Para Rosa) 

Gargantillas de besos te trenzaba

mientras tú te dormías

anoche

después de hacer la cena y departir

después de hablar de todo

de todo lo que es nuestro

que es los hijos, la casa y las nostalgias…

que nos engargantillan al Aquí

-ya sabes, no hay remedio

… son las 6 a.m. ya pasadas

levantemos las sábanas y mantas:

Hay que fichar en los trabajos…

 

Hasta luego, Patita:

Tú con tus deficientes,

con tus brazos maternos,

psicóloga de mentes

que no pueden, no saben

qué hacer en esta nuestra

“normalidad” de los discursos.

Y yo con los menores

– aherrojados a inclusas

por la brutalidad del Desamparo –

en procura de esotras coordenadas

donde pudieran ser felices

sin golpes y sin drogas

y aún otros más abusos.

 

Nos veremos, querida,

después de haber colmado alguna meta

a cosa de las tres.

Y cansados, sentados hablaremos

como buenos colegas,

del cómo desfacer algún entuerto

de los tantos que embotan el cotidio

 

Después, tras laborar en nuestra casa

descansaremos juntos

abrazados, cansados

Y dormimos

mientras tanto se trenzan

nuestros sueños-de-Paz

 

(Post scriptum in Memorian 07-17)

 

Muy liviana anduviste por aquende

Siempre fue muy escueto tu bagaje

Preocupara tan sólo por los tuyos

y por quien prodigaste tus cuidados

(dolientes almas siempre)

 

Te posaste muy tenue en los jardines

con alas trasparentes

como las mariposas que tu amabas

libando florecillas que escogías

para ornar tu jardín

(lugar que te ocupaba más que el tiempo)

 

Y diste a tus validos flor a flor

los frutos de tu esfuerzo y tus cuidados

sin reservarte nada

sino el gozo fugaz

del espejarte en sus miradas

que tanto agradecías

con tus amplias sonrisas

(escorzos de lo-eterno)

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