EPITAFIO PARA AYLAN

(Y otros tantos menin@s naufragad@s)

 

Son lágrimas del Mar  

Entristecido Mar. Sus olas lloran
Entristecido Mar. Sus olas lloran

las que te lloran

De la Tierra que alegre tú pisaste

con toda tu niñez cuando jugabas

en feliz inconsciencia

-ésa que sólo gozan

los muy recién llegados a la Vida

 

Son lágrimas del Sol

que tanto gustaba de tu risa

y de espejearse en tus inmensos

ojos llenos y ardientes

de esa vida que él crea

precisamente para ti

 

Son lágrimas de Luna

que miraba tus sueños

El Sol no quiere mirar
El Sol no quiere mirar

y los guardaba y guarda

para cuando quizás

de mayor los pudieras

necesitar acaso

-Qué hará con ellos ya

… Dónde los guardará…???

 

Son lágrimas de Estrellas

que lejanas no entienden

con su fija mirada constelada

cómo es que muere vida

tan recién acunada

 

Son lágrimas del Cosmos

que –ajeno a cobardías

suprema crueldad o la vesania

de una raza de seres inconclusos-

Innumerables son, y todas lloran
Innumerables son, y todas lloran

se encoge sufre y llora

y se estremece en sus pilares

y… no sabe el por qué

pero lo siente

 

Los Multiversos lloran

los tejidos del Todo se conmueven

… algo no está en “su sitio”

Un neno ha muerto solo

Y no hay “por qué”

 

o o o O o o o

 

Bambolean las lágrimas del Mar

de la Luna y el Sol y las Estrellas14412103774109

de la Tierra y el Cosmos y lo Todo

el inerme cuerpo de un niñito

al que el Hombre mató…

a quien todos matamos

y él solito murió

Menimo do bairro negro (letra y música, José Afonso, Rapsodia EPF 218/EP 1963)

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