GLADIOLOS DE MAYO

No hay un punto de fuga ni salida

ni portal a quiméricos exfueras

ni siquiera refugios p´al Olvido

ni recónditos zaguanes en la Mente

y tampoco sutura tan tenaz

que selle el manantial de la Memoria

 

No hay ángulo ni esquina en el espacio

do poder eludir o transgredir

el curso inexorable Realidad

por si fuera posible sólo un poco

alterar sus conjuntos

y tornar la coherencia a lo incoherente

o al menos llevadero lo ominoso

O mellar la atroz y contundente

artera daga de injusticia

que asesta siempre cruel al desvalido

o suavizar helor del desamparo

con cualesquiera vestimenta

 

o o o O o o o

 

Resta sólo pasear entre los prados

caminando muy muy

muy lentamente

entre la avena y los gladiolos

escuchando los silbos melismáticos

del reyezuelo y la curruca

Y contemplar el cielo azur y nieve

y dejar a tu yo ser mero espejo

de las nubes que pasan

que mutan incesantes sus contornos

por su sólo pasar

al albur de los vientos caprichosos

 

Por su sólo pasar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.