VOY YENDO P’AL SILENCIO

Con aperos y arreos de otros lares

que las tantas andanzas pertrecharon

pretendiendo volar como de niño,

me sostengo ya grávido y asiendo

inconexo equipaje de experiencias

que entrecruzan solapan e interponen

remembranzas de alláses paisajeados.

Y en pos de las mis huellas ya olvidadas

voy yendo p’al Silencio…

 

Impregnado de aromas del camino

cuando pisan mis botas el tomillo,

o mis sueños despiertan al romero,

me da ya por sentarme y columbrar

las pregnancias de cumbres y allendares

que ya no alcanzaré nunca en mi-aquí.

Por eso digo al árbol viejo amigo:

«Voy yendo p’al Silencio…»

 

Él sabe que yo sé de los caminos,

que ya gané las cumbres más altivas

y alcancé los alláses que vislumbro,

y que atisbo en mi-ahora extemporado,

con meniscos y huesos ya maltrechos,

escuchando en mis dentros esa voz…

Voy yendo p’al Silencio

 

o o o O o o o

 

Sabiendo tantos casis de las cosas

que me importaron y me importan;

del Cosmos que habitamos fuera y dentro,

o quizás Multiversos infinitos

engramados en genes y cerebro

por hechuras ignotas enlazadas,

cual supuestos taquiones

que burlan la distancia

en espacios pletóricos de nadas.

Habiendo ya aprendido tantos casis,

a fin de cuentas poco o casi Nada

………………………………………

Voy yendo p’al Silencio…

 

Camine o sueñe o piense;

repeche con tesón

ya los cerros amigos;

crea asir horizontes,

incluso me imagine

en pos de los Otrismos

………………………………….

Voy yendo p’al Silencio.

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