CONDICIÓN HUMANA

¡Ay, porque me duele,

en esas mis honduras inconclusas

de humano en sus albores frente al Cosmos!

Incomprensibles somos:

Inventamos el fuego,

y el calor de la hoguera,

y al poco de asistirnos la razón,

la arrojamos sin más entre las brasas,

alzando el hacha contra todo,

y esparciendo la muerte

en los campos propicios

para la mies fecunda

y la esperanza.

 

Pues el solo camino que conduce

a habitar universos;

al progreso hacia dondes

el humano pudiera

contemplar las estrellas

más cerca, dentro y claras,

se llama sólo Paz,

en la hermandad de los esfuerzos,

y armonías.

 

Paz, que arrope calmo el gozo

de las preseas incontables

que esta Tierra y la Vida nos prodigan

cada día.

 

o o o O o o o

 

¡Oh, humana condición!

¿Qué daimon o qué drama

albergas en tus dentros

y enfurece tus mientes,

hasta armar sin piedad,

con las semillas del odio y del dolor,

espantosas batallas y masacres,

para arrasar cruelmente

a tu hermano y sus obras,

y hasta su alma…?

 

o o o O o o o

 

¡Oh, hombre!

¡Rescata la Razón

de entre los aún rescoldos de la hoguera,

que siguen calentando a quien se arrima,

en calma nochelú!

Los medios tienes e instrumentos

para habitar feliz este Planeta,

junto al milagro de la vida,

que anima a todo ser sintiente;

y ese enigma del don de la consciencia,

que te dicta y bien sabes:

que aquel que siembra vientos,

Recoge tempestades

 

 

 

 

 

 

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