PEREGRINATIO VITAE

ERRANDARES DE UN HACEDOR DE PALABRAS

 

Mario Capel Doménech nace en Madrid, en el 49.

 

Equivocado estudia economía y se licencia. La ejerce durante doce años, pero sus horizontes no se hallan en los números ni en las finanzas, sino en los predios de la condición humana.

 

Estudia la Mente y la Consciencia desde prácticamente todas las perspectivas que en su momento le fueron accesibles. Con esa motivación, se licencia en Psicología, construyendo su tesis de doctorado sobre los “Estados de la Consciencia”, tema sobre el que publica diversos trabajos.

 

Yendo más lejos de los lindes convencionales, se adentra en la joven disciplina de la llamada Parapsicología, concluyendo once años de investigación con dos libros sobre el significado de la evidencia disponible acerca de una posible supervivencia tras la muerte física (experiencias cercanas a la muerte y extracorporales, exteriorización de la consciencia, etc.), y otros escritos sobre temas relacionados. En todos ellos no concluye otra cosa que su aliento para futuras nuevas generaciones de investigadores, ya que sus pesquisas llegaron hasta umbrales donde un paso más allá se erige en simple osadía intelectual, sin más base que la especulación meramente personal.

P1040057

Formado desde su juventud, como cimientos y contrafuertes de su posicionamiento existencial y filosófico, en el Estructuralismo, la Lingüística, la Antropología, la Filosofía –occidental hasta sus cercanos treinta, cuando decide implicarse en los pilares y desarrollos de las orientales- y, especialmente el Psicoanálisis –cuyo ejercicio profesional le ocupa más de doce años-, aboca a una esencial “desconfianza” en la capacidad discursiva y expresiva del envolvente significante que llamamos  “la palabra”, versus el discurso espontáneo, aconvencional y personalísimo del inconsciente. Es por ello que piensa que los académicos de las lenguas sólo señalan un estrecho sendero, del que se sale con frecuencia para atisbar horizontes o inclinarse ante una florcilla apartada de los tan concurridos señalamientos. Así que su poemática metamorfosea y tan sólo se ancla en un amarre: aquel donde la Música permite tantos grados de libertad como temas para la danza.

 

En 1983 publica una antología de su poemática desde 1973 a 1982 (Ediciones La Gota de Agua, 1983) y, aunque la crítica resulta esperanzadora, no llega a tener más difusión. Su labor poética continúa ininterrumpida, pero circunstancias personales y laborales condicionan la estructuración de otro volumen de poesía.

P1010314

Hastiado de la ciudadanía, de sus miserias y rutinas –insufribles muy al frecuente-, en plena “movida” de los ochenta se exilia de Madrid, donde ya se había exiliado en sus paisajes interiores, a través del yoga y la meditación, que nunca abandonará, si bien cambiando las zapatillas por botas y bici de montaña.

P1060767

Atraca en Almería (tierra natal de su esposa), donde ingresa en la función pública como funcionario psicólogo. Asmático marcha a vivir a Granada, residiendo en una colina de sus alrededores, frente al gemelo Cerro de la Alhambra, donde se rinde enamorado ante el magno paisaje que le rodea. Aprovecha el enclave para practicar montañismo y bike de montaña, así como para profundizar en su afición por la fotografía de encuadres naturales y especialmente lo trásfugo y efímero (nubes, mariposas o libélulas, infloraciones estacionales …); todo lo cual le aleja de su fondo asmático y le acerca a las cumbres y espesuras, donde puede gozar del silencio de las amplitudes. Y es allí que suele tensar su arco, con esa quimérica intención de alcanzar algún “sentido” con el frágil dardo de la palabra.

P1110151

Apartado ya del ejercicio profesional, que siempre desarrolló en el complejo ámbito de los Servicios Sociales, y disponiendo de más tiempo –ya que antes prefirió compartir su ocio con la soledad y el silencio de campos y barrancadas, siempre en la compaña y charla con su perro-, pues el directo contacto con los problemas y miserias de la condición humana le demandaban la exigencia de reflexión y paz interior.

 

Draco: pastor belga
Draco: pastor belga

Y es ahora que decide recopilar una selección de sus escritos poéticos, con la esperanza de que no se lleguen a perder entre las espesuras que tanto visitó (y continuará haciéndolo hasta que el tiempo robe un día sus botas del armario), dando así virtualidad a este blog, por si le llega a algún alguien que le pueda inspirar otra forma de ver, sentir o percibir nuestra “realidad”, o aspirar el aroma de algún sueño que una vez recordó al despertar.

P1100793

 

Nota: Todos los textos están protegidos por los derechos de la propiedad intelectual. Cualquier reproducción o copia habrá de realizarse con el permiso del autor. Las fotografías son todas del autor excepto, claro es, las del Espacio Profundo (NASA), o alguna ilustración tomada de internet; si se incluyera alguna ajena a mi cámara, será debidamente referenciada.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.