SOBRE EL ATEÍSMO

El Ateísmo es una de las religiones más integristas* que configuran el pensamiento, sentimiento y emociones de la humanidad. Desde los conocimientos actuales de la Cosmología y Astrofísica, e incluso de la Física Cuántica, nadie de los 7625 M de habitantes que actualmente pueblan este planeta, puede asegurar, con pruebas contundentes y falsables, que no existe un Ser o Inteligencia de orden superior al humano. Las pretensiones argumentales de Dawkins y Hawking no demuestran absolutamente nada, pues se sustentan en simples teorías y conjeturas indemostrables.

 

Y es que ya es una vieja, cansina y estéril polémica la que provocan autores como Lawrence Krauss (Un Universo de la Nada, 2012), empeñándose en argumentar ad ignorantiam, es decir, defender hasta sus últimas consecuencias una tesis argumentando que no puede existir prueba en contrario, un planteamiento que no pueden sostener con evidencias. Y lo hace, precisamente, de la mano de Dawkins. Es elocuente el hartazgo del filósofo David Albert, especializado en física cuántica, en su recensión al mencionado libro de Krauss, publicado en el New York Times, y que extraigo del libro de Neil Turok, antiguo colaborador de Stephen Hawking y uno de los más destacados físicos teóricos del momento (El Universo está Dentro de Nosotros, 2012). Dice Albert en su recensión: «todo lo que hoy se nos ofrece, por parte de tipos como este, en libros como este, es la acusación pálida, pequeña, tonta, pazguata de que la religión es, no sé, boba«. Y continúa Turok añadiendo: «Al comparar los argumentos de Krauss y Dawkins con el cuidado y respeto de los que presentó Hume en sus «Diálogos sobre la Religión Natural», en el S. XVIII, no podemos evitar advertir que el debate ha retrocedido… humildemente (Hume) no llega a ninguna conclusión definitiva. Después de todo, este es el punto principal: no sabemos si Dios existe.»  

 

De igual modo, tampoco nadie puede demostrar, con los conocimientos actuales, de un modo experimental, repetible y falsable, que tal Ser o Inteligencia (Dios, Demiurgo o un Hacedor de Mundos) realmente exista.

La carga de la prueba, entiendo, se reparte por igual, en tanto en cuanto desconocemos absolutamente el origen del Universo, que habitamos y nos habita, así como el Origen de la Vida (la milagrosa transición de lo inerte a lo semoviente) .  Pudiera haber sido, perfecta y concebiblemente una Inteligencia de orden muy superior.

 

Así es que, por el momento, hemos de mantenernos abiertos a cualquier evidencia que nos demuestre, de forma inapelable, una u otra cosa. Y cada cual ha de conformarse con sus creencias y conjeturas individuales, sin pretender, en modo alguno, hacerlas extensibles más allá de su ámbito personal. Tan sólo expresar opiniones y aventurarse a hacer conjeturas, pues la Fe es exclusiva de uno mismo.

 

* Entiendo el término integrismo como la renuencia absoluta a cualquier desviación de la doctrina establecida y dominante, ya sea en la ciencia o en la religión.