¿UNIVERSO SIMULADO?…¡NO!

En 2003, el profesor de filosofía de la Universidad de Oxford, Nick Bostrom, especializado en los avances de la IA, afirmó que «vivimos en un Universo simulado». Más aún, que es la posibilidad más probable. La simulación estaría configurada por un superordenador cuántico de una tecnología muy avanzada.

 

No lo creo. La inteligencia que programara tal computación no podría, de ninguna manera pensable o/e imaginable, generar la tan inmensa cantidad de estupidez, vesania, ignorancia, desatino y desvarío que el ser humano acumula en este planeta, dañándose severamente a sí mismo y a la maravillosa esfera que habitamos, orbitando una estrella tan generosa. (Ya Einstein nos dejó dicho que «sólo hay dos cosas infinitas, el Universo y la estupidez humana, y de la primera no estoy seguro»).

 

Por otro lado, ¿qué diversión o entretenimiento hallarían tan avanzados programadores jugando a un videojuego tan aburrido y repetitivo, así como absurdo y enloquecido?. Y qué decir de éstos, si consiguieron simular las palabras de Sócrates («yo sólo sé que no sé nada»), la Novena Sinfonía o los sublimes desvaríos de Alonso Quijano… Serían ¡Dios!.

 

Definitivamente, descarto categóricamente la conjetura de que «vivimos en un Universo Simulado». Y podéis estar bien tranquilos, pues «para almacenar información sobre unos pocos cientos de electrones en un ordenador (cuántico), se necesitaría una memoria construida con más átomos que los existentes en el Universo» (Zohar Ringel y Dmtry L.Kovrizhin, Respuestas gravitacionales cuantificadas, el problema de los signos y la complejidad cuántica, Science Advances, 2017)